El coronavirus ha metido en casa al sector de las food truck y ha sacado su cara más solidaria. Obligados por la situación se reinventan mostrando sus claros beneficios para la sociedad. 

Los restaurantes sobre ruedas han visto cómo se cancelaban todos los eventos en los que tenían previsto participar desde marzo. Los conciertos, Semana Santa, fiestas populares, eventos deportivos, bodas…

Haciendo valer su gran ventaja (los negocios sobre ruedas de las food truck tienen la posibilidad de ponerse donde son más necesarias) han mostrado su solidaridad en el mundo entero. En esta nueva fase tras la pandemia, tienen la oportunidad de mostrar más ventajas para la creación de empleo y mantener la salud pública. 

LACOMMA mantiene su misión de facilitar el acceso al sector food truck con precios bajos que incluyan la documentación legal y asesoramiento para reducir los gastos fijos y convertirlos en variables.

El entorno rural y la España vaciada también empieza a descubrir otras ventajas de los negocios sobre ruedas que pueden dar servicio de, por ejemplo peluquería o dentista, a varias poblaciones de una zona.

El apoyo de la tecnología, la transformación digital, es crucial para esta evolución y las asociaciones de food truck de todo el territorio, que luchan desde hace años por una legislación clara, ahora están más unidas que nunca para encontrar apoyo en las instituciones.

Food trucks solidarias en todo el territorio

Con la población confinada y todas las áreas de servicio cerradas, los transportistas no tenían un lugar donde recuperar fuerzas para seguir abasteciendo nuestras ciudades. En Lora de Estepa, los responsables del Hotel Restaurante El Hacho, situado en el km. 110 de la A-92, habilitaron una food truck con alimentos y bebidas, sobre todo café, para que los camioneros que lo necesitasen pudieran servirse al estar cerradas las instalaciones por el estado de alarma. 

El Hacho food truck

Esta idea de instalarse en un amplio parking ha inspirado a otros muchos “foodtruckers” para dar servicio manteniendo las distancias de seguridad entre los clientes. La Asociación Food Trucks de Aragón habló con el Ayuntamiento de Zaragoza para conseguir ubicaciones donde trabajar. 

En Mercazaragoza se ubicó a “Sabor a Pirineo”, una food truck con un original concepto de negocio (huevos rotos de gallinas felices), que ha ofrecido casi 3.000 cenas gratuitas a los transportistas y profesionales durante mes y medio. Los alimentos fueron donados por la Asociación de Mayoristas de Frutas y Verduras de Mercazaragoza junto con empresas como Arento, Bebinter, Ámbar, Cafés El Criollo o Patatas Gómez entre otros.

Tras la positiva experiencia se ha hecho una propuesta al Ayuntamiento de Zaragoza, para instalar food trucks en espacios de la ciudad sin servicios de alimentación y bebida o en zonas verdes.

No podemos olvidar la labor que hicieron en el hospital creado en IFEMA las food trucks de Viena Capellanes, Patatas Meléndez y El Brillante, ni de la acción de Food truck España y Gastronomía Solidaria en Mercamadrid.  

Ifema food truck

Grupo Ybarra Alimentación ha aglutinado a más de 30 empresas en la campaña “No estáis solos” para repartir bolsas solidarias con alimentos y geles desinfectantes en las food trucks de Gastrea trucks. Los destinatarios fueron personas sin hogar y sanitarios de hospitales como Virgen del Rocío y Macarena de Sevilla.  

A nivel internacional la iniciativa Food Truck Army ofrece un servicio para hacer avisos sobre zonas donde son necesarias food trucks rellenando un formulario. A la vez recopila los mensajes de foodtruckers que quieren participar y los ponen en contacto. Los ejemplos a lo largo del mundo pueden ocupar un libro.

El sector food truck se reinventa tras el coronavirus.

La inversión para iniciar un food truck es muy inferior a lo que cuesta un negocio tradicional. Esto lo convierte en una opción segura para reinventarse proponiendo nuevas soluciones. Ante la limitación de permisos en la vía pública, los food trucks han sabido buscar su hueco en centros comerciales, zonas privadas y lugares donde otros no llegan. Serían una magnífica solución en polígonos industriales y centros de negocios.

A diferencia de países de todo el mundo, en España no hay un marco jurídico que permita acceder con facilidad a espacios donde trabajar. Son los Ayuntamientos quienes tienen la última palabra y se estudia cada caso con mucho desconocimiento sobre los requisitos necesarios, como contábamos en este post sobre legislación.  

¿No sería posible fijarnos en nuestros vecinos europeos para regular este sector? ¿No somos capaces de gestionar la venta ambulante para favorecer a la población? Las asociaciones de food truck llevan años trabajando en este sentido y hemos avanzado. Entre todos los estamos consiguiendo.

Este es también uno de los objetivos de LACOMMA Food Truck: facilitar el acceso al fascinante mundo de los food truck. ¿Cómo? Con precios bajos que incluyan documentación necesaria para poner en marcha el negocio. Una vez puesto en marcha se podrán mejorar aspectos como estética y equipamiento. Para conseguirlo es básico reducir los gastos fijos y convertirlos en la medida de lo posible en gastos variables. En estos momentos es poco viable entrar en el alquiler de un local pagando fianza de 2 o incluso 3 meses por adelantado, hacer frente a reformas y comprar materia prima. Hay que buscar lo esencial para dar un servicio de calidad a la sociedad, lo cual también incluye pagar unas tasas adecuadas al espacio utilizado.   

En la nueva normalidad, los eventos en amplios lugares al aire libre se convierten en una gran opción para evitar aglomeraciones y mantener la distancia de seguridad. Lugares donde disfrutar de la compañía de amigos y familiares. Sitios a los que pueden llegar uno o varios food trucks ofreciendo una variada oferta. 

Como muestra de adaptación a esta nueva realidad hemos visto la reaparición de los autocines con servicio de comida en food truck por todo el país. Con el servicio “Te lo llevamos al coche” se asegura la distancia social y una experiencia Premium.

Pero no se piensa sólo en comida. Las “Shop truck” o tiendas sobre ruedas permiten habilitar todo tipo de negocios en movimiento. Una peluquería, frutería, dentista, zapatería, supermercado, tatuador, oficina itinerante… una fórmula para acercar comodidades y promover el acceso a servicios necesarios.

Las food truck en el entorno rural 

Food truck LT LACOMMA

La España vaciada pide ayuda. Necesita población para sus casas vacías, vida para su patrimonio y actividad económica. Un ejemplo de emprendimiento rural como el de Morcilla de Villada es la apuesta para un nuevo modelo social y económico. 

En esta época de teletrabajo y de videoconferencias es posible una vida rural de calidad pero son necesarios servicios del estado de bienestar. Una ruta estable de negocios sobre ruedas entre pequeñas poblaciones podría ofrecer mayor calidad de vida y generar muchos puestos de trabajo.  

Tenemos que ser conscientes de que la razón por la que se emigra del pueblo a la ciudad es el empleo pero también la falta de servicios y opciones de entretenimiento y ocio. “Internet es una inmensa oportunidad para la repoblación de la España vaciada”  

La ayuda de la tecnología

La llegada de los teléfonos móviles lo ha cambiado todo. Estamos conectados en cualquier lugar y podemos compartir opiniones o imágenes. Escuchar la opinión de tus clientes es la forma más rápida de mejorar y perfeccionarse. Las redes sociales se han convertido en aliadas de las food truck para promocionar su ubicación, horarios y productos.

Tenemos que llevar a cabo la transformación digital y aprovechar que ahora sea tan fácil aceptar pagos con tarjeta en una food truck por medio de una app en el móvil o gestionar de forma sencilla y gratuita reservas, citas previas y recogidas de comida para llevar con un formulario de Google.

Para salir antes y mejor de la crisis que ha provocado el coronavirus tenemos la ayuda de la tecnología pero sobre todo grandes recursos. La gastronomía excelente, la buena temperatura y el ingenio que hay en nuestro país debe ser potenciado. No nos puede pasar como con la energía solar. Contra toda lógica, hay más placas solares instaladas en países nórdicos con poco sol que en España. Volvamos a las calles, que hemos pasado muchos días encerrados en casa.